jueves, 3 de septiembre de 2015

UNA SONRISA EN MEDIO DE LA OSCURIDAD




Establecer una entrevista con un paciente enfermo de cáncer es un reto bastante comprometedor, no por el contenido sino, por la interpretación que se le dará a los acontecimientos. Querer reconstruir la historia desde otra boca de una manera en que se haga posible el no tergiversar los contenidos en la entrevista generando y reseñando estrictamente lo que el paciente quiere decir, fue para mí uno de los retos más grande.
María Isabel Isaza Duarte una paciente con una enfermedad silenciosa pero letal como lo es el “cáncer”, en su rostro refleja cansancio pero aun así, una gran sonrisa despoja de su rostro, dejando salir su agonía en un profundo estornudo casi sin eco y tan seco como un árido desierto.
Cuando me le acerque   y le sugerí que si podía hacerle una entrevista me sonrió y con una voz casi quebradiza me pregunta ¿qué quieres saber tú de mi? le dije quería hablar con ella y que me alegraba mucho que me hubiese dicho que, ¡sí!
Postrada en su cama me pidió que le alzara la perilla de la camilla, de tal manera que quedaría casi sentada, al levantarla para ponerle una almohada, aquella que adornaba su cama, sentí su peso casi nulo sobre mi mano; ella me sonrió.
Mientras le preguntaba su nombre y de dónde sacaba las fuerzas para sostenerse con tal alegría y tranquilidad su enfermedad, vi que sus ojos se inundaron y miro hacia al cielo o más bien aquel techo de paredes blancas de aquella pieza de ese hogar pediátrico. Me menciono “solo la fuerza otorgada por Dios; es esa fuente que me levanta”.
Mientras mostraba un rosario de color rosado que sostuvo con su mano izquierda con tanto aferro; (así como un niño sostiene un dulce).
Mis ojos se convirtieron en mar, mi voz quedó casi quebrantada, pero yo debía ser valiente; pues junto a mi estaba una guerrera. Mientras tanto ella siguió comentando que en su juventud se dedico a 55 años de docencia desde “la letra con sangre entra” hasta la era del “modernismo”.
“Tantos años de lucha entre las aulas de clases y el consumo de cigarrillo fue el causante de este cáncer de garganta” volvió a toser mientras me pedía un vaso con agua y con un suspiro continuó. “Me di cuenta que padecía de esta enfermedad porque mis sonidos respiratorios eran anormales, expectoración con sangre, la dificultad en la deglución, ronquera que no mejoraban, dolor en el cuello el oído, garganta y la continua pérdida de peso fueron las señales de mi cuerpo, pero… “Yo solo pensaba que eran achaques de la edad”. María Isabel Isaza Duarte nunca imaginó estar allí, pero aun así agradece a Dios y la vida por la oportunidad que le otorgó. Hoy dice que si deja este mundo se va feliz, de nuevo sonrió con aquella característica que reflejo en cada entrevista

Hoy ciento nostalgia de saber que esta mujer docente, estricta, amante a la vida, de lo que hace y pudo hacer, se despedirá pronto de este mundo. Pero siempre la recordare como aquella maestra que en grado primero tres (1°3) me dio la bienvenida.
 
 

lunes, 31 de agosto de 2015

LA NOTICIA ECHA ARTÍCULO



UNA MIRADA  DE UNA ENTREVISTA  A PROFUNDIDAD




Hace poco tiempo escuche un programa de un canal muy nombrado en la ciudad de Cali.
Recuerdo que se llamaba CONVERSA EN DOS, sus contenidos eran interesantes, tocaban temas de coyuntura y de interés social.  El programa se realizaba en un escenario muy llamativo, sus colores y la estructura del escenario parecían estar psicológicamente muy bien elaboradas ya que, era inevitable no introducirse al ambiente del escenario.
La presentadora una mujer de carácter firme sin miedo a preguntar, con una gran sonrisa pero a la misma vez proyectaba conocer a su entrevistador incluso más que el mismo.
Se sentaba junto a él invitado, saludaba a los televidentes mientras hacia la introducción del tema de tal manera que el invitado encajara de la manera perfecta al ser presentado.
Con esto hacia que mi cerebro emboscara lo que iba a hacer una entrevista casi que perfecta.
Empezaba a construir preguntas tan perfectamente elaboradas y con alto sentido de profundidad que era casi música para un intelectual, preguntaba y preguntaba y lograba así penetrar en la profundidad del invitado, aunque en ocasiones sus preguntas eran sarcásticas e irónicas, lograba hacerlo de una manera tan fluida que el cerebro procesaba rápidamente mis sentidos para escuchar y captar de la mejor manera lo que quería saber.
En este aspecto la periodista parece ser el instrumento de análisis que logra analizar, detallar y rastrear por medio de preguntas las informaciones más relevantes para los intereses de la investigación y crear una atmósfera en la cual el entrevistador se exprese libremente.
Conversa en dos era una entrevista analítica y profunda la información que la periodista o presentadora lograba sustraer era de la fuente de primera mano incluso datos y suceso que no se encontraban ni en Mr. Google.
 Por ende hoy descubrí que la verdadera entrevista es aquella que aporta nuevos datos, que logra llama la atención de un público en general, la que logra aportar no solo al oyente sino al mismo entrevistado. Es rica y a la misma vez concreta en su contenido, es elegante y firme a la hora de preguntar y saber cómo preguntar, se basa en argumentos y cualquier detalle es una oportunidad de primicia.

“Una noticia la dice cualquiera, una entrevista solo aquel que logra preguntar lo que el pueblo debe escuchar y de cada pregunta encuentra un toque de interés social” [Leidy P11]